Hoy te traigo una historia algo offtopic pero de algo que creo que es necesario hablar.

Veras, mi menstruación fue tardía en llegar, tenía casi 14 años cuando vi aquella manchita marrón en mis bragas. Fui la ultima de mis amigas.

No hubo grandes aspavientos, tampoco drama, ni tristeza, ni alegría, nada… Mi madre me mostró donde tenía las compresas y poco más.

Ni siquiera se que me hubiera gustado que fuera aquel evento, entonces no sabía que pudiera ser de otra manera claro.

Fue tan brutalmente neutro que lo que entonces sentía por mi menstruación era vergüenza.


Unas palabras de bienvenida, un regalo, un abrazo, incluso un beso, no se… algo para marcar un momento importe para mi a esa edad.

No culpo a mi madre, ella lo hizo lo mejor que sabía dentro de los valores y educación que le habían dado.

Aunque algo está ya cambiando nuestra sociedad transmite la vergüenza por la menstruación, es algo a esconder, algo malo, tabú, sucio.

Como detalle te digo que mi padre no permitía que un paquete de compresas fuera en la misma bolsa que la comida! Hasta las compresas desechables sin usar consideraba sucias, fuerte ¿verdad?

Estoy segura que tu también tienes historias que contar sobre esto.

Pienso que como madres debemos aprender a respetar nuestra sangre y transmitir a nuestras hijas, hijos, hijes su valor.

En tu viaje cómo terapeuta menstrual aprenderás a valorar tu sangre y tu ciclo. Conocerás las fases y arquetipos y cómo cada uno de ellos te cuenta mucho sobre tí y te ayudan a sanar.

Dibujo del curso en el que se ve una mujer con decoraciones y abierta de piernas



Además aprenderás a acompañar el momento de la menarquía, el momento mágico de la primera menstruación de tus hijas.

Así podrás hacer que sea un momento de celebración y de renacimiento, de bienvenida, un momento sagrado en el que hacer sentir alegría y orgullo, nunca vergüenza.

Podrás también acompañar a otras madres e hijas que quieren que ese momento sea un momento especial, darle el valor que se merece.

Somos cíclicas y la sangre es parte de nuestra capacidad de producir vida. Cambiemos el concepto de vergüenza y suciedad que tiene nuestra menstruación. Sólo acompañándola como se merece podremos.

El rojo es mi color favorito, el color de la sangre siempre me gustó mucho, es vivo y potente. Valoro y celebro mi sangre roja cada mes.

Eres cíclica, eres sabia, eres mujer menstruante. Aprende a conectar con el poder de tu sangre y de tu ciclo a través de la terapia menstrual.

Contenido de Laia de Casa de Luna y curso impartido por mi querida maestra Mariló. Tienes un 10% de descuento con el cupón “CRIANZAENVERDE” hasta el 10 de Abril. Si tienes preguntas o quieres saber más solo responde a este email y hablamos.

Un abrazo, 

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