Siempre me he sentido una mamá diferente, ni mejor ni peor, no me entiendas mal, simplemente diferente.

Quizás a ti te ha pasado también…, y te pase todavía.

Cuando mi peque era bebé y entré en el grupo de lactancia pensé, ay, aquí seguro que encontraré mamás con las que yo pueda entenderme mejor. 

Pero incluso en el grupo de lactancia me sentí diferente. Tu seguro que sabes a lo que me refiero.

Pies de niños pringados de barro en un charco

Si que es verdad que allí encontré otras mamás con las que por lo menos compartía ciertas cosas.

Mamás que no les preocupaba si su bebé llevaba puesto el trajecito azul o una diadema con floripondio.

Ya era un avance.

Había algunas divertidas y mucho cachondeo. Al fin y al cabo estábamos en La Línea, Cádiz, así que diversión y cardeo había.

Otro avance.

Hice buenas amigas pero en lo más profundo seguía sintiéndome diferente, ni mejor ni peor, diferente.

Una tarde estábamos con algunas de estas mamás en una fiesta en un parque de bolas. Eran carnavales y había caído la grande de agua.

El ruido y la estridencia del sitio me estaban dando dolor de cabeza y hasta mi peque, que le encantan los parques de bolas estaba cada rato llorando y viniendo a mi.

Entonces decidí irme, salimos a la calle y volviendo a casa nos encontramos con unos charcos enormes! En los que por supuesto nos pusimos a jugar inmediatamente.

Asalvajados! Corriendo y riendo en los charcos.

Yo también. Los dos con botas de agua pero ya sabes que pasa con las botas si corres en el agua. Y si no lo sabes te lo imaginas.

Un buen rato después, con el disfraz y el pintacaras empapados, nos fuimos a casa, felices de la vida por aquel ratazo jugando en los charcos en una noche de Febrero.

Ahora me sigue pasando, prefiero salir al campo que a cualquier otro sitio o hacer manualidades con flores y celebrar la primavera en luna nueva en vez de ir al cine a ver la última peli de Disney.

Y sé que tu eres como yo, por eso estás aquí, por eso me estás leyendo.

No se si a ti te pasa, yo prefiero salir al campo que a cualquier otro sitio, irme a buscar bichos con mi peque, verlos pringados de barro, pasar el día entero con bocatas sin mirar el reloj en el skatepark, verlos subiéndose a los árboles y subirme yo con ellos, hacer toboganes en las piedras del río, crear mundos con palos, con cabañas, moverme en bici, plantar y cultivar la tierra…

Si te pasa algo de eso, seguro que tu eres una mami diferente también.

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PD: de la noche aquella no tengo fotos pero de mis peques corriendo por los charcos si!

Feliz luna nueva!


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