Ayer leía este post en The Conversation:

“Menos Rey León y más meloncillo – cómo explorar la biodiversidad en infantil y primaria”.

La idea ya te la puedes imaginar.


Ocurre que la infancia conoce muchos animales: león, cebra, jirafa, hienas… Animales exóticos que salen en las pelis o en sus cuentos.

Ocurre también que de los animales de la península conocen muy poquito.

Pregúntales por la gineta, el desmán, la comadreja, el corzo, el tejón… o el meloncillo.

Quizás no los conozcas ni tu. Yo me lío con algunos, lo reconozco.

Incluso mas sorprendente es que algunas criaturas conocen muchos tipos de dinosaurios extintos, pero nada de los moradores de nuestros montes y campos.

Crear un vínculo con el mundo natural

Esto es preocupante, de nuevo la brecha con el mundo natural.

En mi opinión fomentar el conocimiento de esta biodiversidad es de mucho valor para crear vínculos emocionales con la naturaleza.

Este vínculo es muy difícil de crear con animales de pelis o cuentos.

El vínculo siempre va a ser mucho más intenso con animales cercanos, que podamos ver, o ver sus huellas, sus signos y saber donde viven.

Yo con todos los animales que he visto he creado un vínculo en mi corazón, ya les conozco, sé donde viven y un día nos encontramos.

Otros, he solo localizado sus huellas y signos: por ejemplo la nutria o la comadreja.

Así también hemos creado vínculo, mi peque y yo.

Otros son míticos como el lobo o el oso que hemos visitado en reservas.

Mi historia con el meloncillo

Y estos son los que incluí en mi guía de huellas, una selección muy emocional y personal, lo reconozco.

Entre los que incluí, está precisamente el meloncillo, un mamífero carnívoro de la península ibérica muy poco conocido y uno de mis favoritos.

Es mi favorito porque tuve la suerte de encontrarme uno de paseo por la zona norte de Algeciras cuando vivíamos por allí.

Lo vimos cruzar el camino a unos metros, se paró, miro atrás, con esa cara orgullosa y astuta, no son animales simpáticos, y se escabulló entre los arbustos de la linde.

Me gustó su cara inteligente y de pocos amigos.

Por eso, aunque se vea solo en el sur, lo incluí.

La mini guía y las camisetas

Los peques que tengan mi guía quizás, por ahora, no vean un meloncillo pero por lo menos les sonarán todos estos nombres: gineta, nutria, tejón, rebeco…

Y es muy probable que podáis localizar algunas huellas en vuestros paseos: de jabalí, zorro o ciervo son muy fácil de encontrar.

Por eso, si piensas que los peques necesitan más meloncillo y menos Rey León para tus camisetas por aquí.

Ahora de regalo te incluyo unos imprimibles para jugar:

  • Guía impresa y plastificada.
  • Juego memory (para recortar en casa) de huellas y hojas. Solo me quedan 6 copias, pídelo ya si lo quieres.
  • Busca y encuentra: podrás señalar las que encuentres.

Envío gratis para dos o más camisetas.

Foto de la camiseta de huellas

Para tus camis míticas por aquí.

Paz, amor y mucho bicheo,

Llanos

PD: No, no me queda talla 6.

PD: Las camisetas de “Bosque es casa” están gustando más entre los papis. Por aquí todos mis amigos se la ponen un montón y me dicen lo chula y suavita que es 😉


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