(Y no es cuidar pollitos, aunque también).

Cuando vivía en Inglaterra entré en contacto con grupos de activismo, político y ecologista. Estaba más siempre en la parte de atrás pero también hice algo de acción directa pacífica.

Mi mayor hazaña quizás fue cuando, en un viaje en bici de 10 días por el país, bloqueamos una rotonda de entrada a una central de electricidad de aceite de palma.

Fue intenso, muy intenso.

Estar todo el día expuesta, tener la policía cerca queriéndote detener, mucha tensión. 

¿Sirvió? Si, siempre sirve. Conseguimos dar visibilidad a las centrales de electricidad de aceite de palma. Mucha gente entiende el impacto de la producción del aceite de palma en las selvas tropicales. 

En cualquier caso decidí que aquello no era para mi. Por eso me quito el sombrero ante aquellos que se suben a puentes o a las que (sabiendo que no les va a pasar nada) tiran botes de pintura sobre obras de arte.

Foto de Llanos con un pollo de gorrión en su mano

Mi modo de hacer activismo

Decidí hacer otro activismo, también importante aunque menos vistoso.

Sacar a peques al aire libre y al campo a jugar es mi forma de activismo. 

Se necesita mucho. 

Desde los años del grupo de juego, vi la falta que hacia que las criaturas fueran felices buscando bichos y revolcándose por la hierba. Supe que tenía que seguir. 

Sé que muchas de las que estáis ahí, también lo hacéis. !Ole! 

Además escribo, fomento y divulgo que las familias estén más en contacto con la naturaleza y sus ritmos, para una vida más slow y que desde ese contacto surja y se nutra el amor por la Madre Tierra

Esto también es un modo de activismo. 

Y doy valor a mi trabajo, igual que tu al tuyo, por eso cobro por mis productos.

Pero cuando me llegan mensajes de la gente contándome sobre una pequeña transformación, ya sé que merece la pena. 

Divulgar la conexión con la naturaleza desde las celebraciones

Las celebraciones de nuestra cultura están todas basadas en las celebraciones de los ciclos de la luz y las estaciones.

Eran celebraciones muy arraigadas que no consiguieron eliminar y que la iglesia transformó a sus intereses.

Recuperar estas celebraciones desde la magia del ciclo de la luz es una manera de romper la brecha con la naturaleza. Es mi modo de activismo.

Si quieres más reflexiones sobre conexión con la naturaleza y celebraciones mando 3 o 4 emails a la semana con ideas e historias sobre este tema. Para no perdértelas en la caja de abajo 😉

 


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