Últimamente he estado observando más las aves de mi zona, la primavera ya se siente. El otro día vi un mito que hacia tiempo que no veía.

También he escuchado esta mañana el zumbido de las abejas en la floración temprana (tempranísima) de los álamos de detrás de mi casa.

Flores y gente caminando por el campo

Hablándolo con el peque me di cuenta de que para ser un niño de 9 años reconoce y nombra bastantes plantas, árboles, bichos y aves.

Muchas más que yo sabía a su edad, que no es decir mucho.

El mito no lo conocía, es medio difícil de ver.

Pero muchos de los más comunes los nombra: ese mirlo, ese jilguero, ese herrerillo, esa abubilla cantando…. o en verano los ruiseñores, las oropéndolas y hasta los abejarucos que vuelan por encima de la balsa.

Con las plantas y los árboles igual, a ver, sabemos los más comunes pero para ser un niño reconoce muchísimas.

Y es que en casa siempre hemos intentado darles nombre.

A veces (bastantes!), si no sabemos el nombre lo investigamos.

Soy yo quien empuja y ejecuta la investigación pero procuramos nombrarlos.

También, si son plantas, intentamos darles algún uso. El uso hace que, al tocar, observar, sentir… las reconozcas.

Y es que cuando le damos nombre, les reconocemos, les recordamos, les damos identidad… y sobre todo nos relacionamos con ellas.

Es como si al nombrarlos los hiciéramos un poquito nuestros de alguna manera.

Dice Dave Goulson (“El planeta silencioso” y “Una historia con aguijón”) que lo que no sabemos nombrar de alguna forma no existe para nosotros.

Cuando lo nombramos, comienza a existir, creamos un vínculo.

Por eso, en mis libritos de celebración de la Rueda, además de introducir animales comunes en los cuentos, procuro que las manualidades y recetas estén hechas con plantas comunes: las plantas mágicas de celebración.

Eran los materiales que tenían y usaban nuestros ancestros.

Nosotras seguimos usándolos porque son los regalos de la naturaleza.

Cada celebración se vincula a una época del año y nos regala diferentes usos y momentos de magia de las diferentes plantas.

El trabajo de reconocer plantas y animales nos lleva una vida entera, vamos poquito a poco, comenzamos con los más cercanos y comunes, poco a poco, pasito a pasito.

Comenzar el camino ya es importante.

Si además de vincularse con las plantas quieres que tu familia se vincule con las celebraciones, las conozca y las haga suyas:

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8 celebraciones a través del ciclo de la luz comenzando desde ya.

8 packs de celebración, uno por cada una de las celebraciones.

Materiales impresos que te llegan a casa, abres el paquete, lo tocas, montas la decoración, haces las lecturas, las actividades…

Cada pack contiene 2 libros con:

  • cuentos,
  • lecturas,
  • manualidades,
  • recetas,
  • decoración,
  • juegos…

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Vista del pack impreso San Juan, la noche mágica

Paz, amor y mucha naturaleza,

Llanos

PD: Mi peque también reconoce muchos jugadores y fútbol, nombres de youtubers o de videojuegos, no vivimos en una burbuja. Seguro que tu tampoco pero si quieres potenciar el amor por la naturaleza, enlace arriba.


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