Han llegado las tardes otoñales y estamos más en casa, seguro que tú también. El otro día le sugerí al peque hacer alguna actividad, con 11 años rara vez quiere manualidades y lo que mas le gusta es cocinar juntos algo rico pero intenté disuadirle para hacer otra cosa.
(Sobre este tema de actividades para las tardes para peques que no les gustan las manualidades volveré en otro momento).
- «Vale pues la cera que huele a miel» – me dijo.
Me encantó porque en su mente relaciona las tardes otoñales y tranquilas en casa con el olor a cera pura de abeja, esto sé que ya ha marcado. No sé si has olido la cera pura de abeja, es suave, aromática y como bien dice mi peque, recuerda a miel así que cuando la sacas y la calientas un poco la casa se llena de su olor, una maravilla.
La verdad que con la mudanza no sabía ni donde la tenía pero después de dar un par de vueltas salió y estuvimos haciendo algunas velas con diferentes formas y las metimos en tarros, las tenemos ya listas para nuestro ritualcito de Samaín.
La cera pura de abeja es un material noble, vivo y profundamente sensorial. La cera transmite calma, su tacto cálido, su aroma suave a miel y su capacidad de transformarse con el calor de las manos (o otra fuente de calor) la convierten en una experiencia preciosa. ¡Gracias abejas de la miel!
Trabajar la cera no es solo una manualidad: es un encuentro con lo natural, con el ritmo lento y con los elementos que nos conectan a la Tierra. Al modelarla, no solo se crea una forma, sino también un momento de presencia, calma y asombro.
Trabajando la cera
Como digo más arriba, la cera pura de abeja es un material noble, vivo y profundamente sensorial que nos conecta con la naturaleza.
Pero la cera puede ser también desastrosa en casa si no la sabes trabajar bien. Se puede romper si no la calientas o te puede atascar tuberías si te pones a lavarla con agua y jabón. Por eso te dejo unos consejos:
- Las láminas de cera hay que calentarlas con un secador de mano o en un radiador para que sean flexibles y no se rompan.
- Si vas a hacer velas y tienes que deshacer la cera hazlo al baño maría y usa un cacito pequeño que puedas reservar para este uso.
- Si por casualidad quisieras lavar el cazo, deja que se enfríe la cera y ráscala. Solo lava con agua muy muy caliente cuando quede muy poquita y si puede ser no lo eches por la pila.
- Como principio, para trabajar la cera esta debe estar caliente.
- Para limpiar la cera mejor en frío. Por ejemplo si caen gotas en la mesa, es mejor rascarlas en frío que intentar limpiarlas.
Dicho esto, con estas precauciones la cera es un material maravilloso y muy sensorial que estoy segura vais a disfrutar mucho en casa.
Velas de láminas de cera
Esta es quizás la técnica más sencilla de hacer velas, la más limpia y siempre les encanta. Sólo necesitas láminas de cera, las que tienen los hexágonos, mecha y un secador de mano para calentar la cera un poco y que sea maleable. Después las enrollas y listas. Aquí tienes un vídeo.

Velas con paciencia
Esta es mi técnica favorita de hacer velas porque trabaja infinitamente la paciencia. Pero no de forma desesperante, la cera transmite calma y hace que niñas y niños se metan en el trabajo de mojar, esperar, enfriar, volver a mojar. He visto a criaturas enfocarse en esto sin descanso hasta que conseguían su vela del grosor que querían.
Necesitas cera de abeja derretida en una cacerola y mecha de algodón. Consiste en ir mojando la mecha en cera derretida:
- Metes la mecha hasta casi la parte de arriba.
- Sacas la mecha empapada.
- Paras y esperas unos segundos para que la cera se endurezca.
- Una vez dura, vuelves a mojar, vuelves a esperar que endurezca y otra vez de nuevo.
La cera se va secando, acumulando y engordando hasta hacer un vela del grosor que tu quieras. Salen una velas muy rústicas y lindas.

Velas en cañas
Para este tipo de velas, usamos cañas que tengan unos 2 o 3 cms de diámetro, cera de abeja fundida al baño maría y mecha de algodón.
- Parte cada trozo de caña a la mitad.
- Une las dos mitades con una goma para después poder separarlas.
- Funde la cera al baño maría.
- Mete la mecha dentro de la caña y sujetala con una pinza o un clip.
- Vierte la cera dentro de la caña.
- Deja enfriar.
- Quita la goma y abre las dos mitades de la caña para que salga la vela completa.
- Pule o decora según te guste.

Velas en cascaras de huevo
Estas son muy de temporada ya que sabemos que los huevos simbolizan la fertilidad de la primavera y son símbolo de la Pascua.
- Abre los huevos quitándoles solo la parte la alta.
- Usa lo de entro para una tortilla.
- Calienta la cera al baño maría.
- Mete la mecha dentro del huevo.
- Rellena con cera.
- Deja enfriar.
- Puedes quitar la cáscara o dejarla.
Velas en cáscaras de naranja
La misma idea, esta vez usando las mitades de las naranjas que quedan de los zumos. Son muy aromáticas cuando se queman, para estar segura de que no prendan y no haya peligro de incendio, enciéndelas solo flotando en un bol con agua.

Encerar – Mojando hojas, flores, dibujos… en cera
Esta es una actividad de nuevo muy muy relajante y el aroma de la cera y su textura te envuelve. Prepara lo que vayas a encerar, pueden ser: hojas secas en otoño, flores o pétalos en primavera, algún dibujo que quieras conservar, imprimirles por ejemplo nosotros imprimimos bolas de Navidad que después enceramos para que se conserven mejor, les da toque envejecido, puedes imprimir huevos de Pascua, dibujos que te gusten etc… La cera conservará muy bien todo lo que quieras.
Aquí tienes un vídeo de las que hicimos de hojas secas, ¿te animas a probar con flores o algun dibujo vuestro?
Calienta la cera al baño maría, mete y saca lo que quieras encerar, deja enfriar. Las criaturas tienen mucha imaginación e inventan mil cosas para encerar, te lo digo por experiencia!

Envoltorio con cera de abeja para alimentos
Esta es la misma idea que arriba solo que con recortes de tela de algodón y para uso en la cocina.
- Corta la tela del tamaño que vayas a querer el envoltorio.
- Pon las telas en una bandeja de horno.
- Pon por encima trocitos de lámina de cera de abeja.
- Mete al horno a 150 grados hasta que la cera esté desecha.
- Saca y enfría.
Úsalo para tapar boles, o envolver bocadillos. Con el calor de la mano será flexible.
Modelando con cera de abeja
Usa los trozos de cera que te vayan quedando de las láminas como pasta de modelar. Si con la mano no se calientan suficiente, puedes ponerlo un momento en el radiador o acercarle el aire de un secador de mano. Una vez templado maneja y da la forma que tu quieras, deja que fluya. Después puedes colorear con ceras o pegar flores secas.
También venden cera de abeja de modelar que lleva un tratamiento que la hace más manejable.
Esta actividad trabaja la destreza y la fuerza de las manos y hará las delicia de tus criaturas sin exponerlos a los químicos de las plastilinas artificiales.
Mini-boles de cera de abeja
La misma idea, calienta ligeramente la cera y modela. Esta vez comienza a hacer forma de boles. Una vez tengas los boles puedes colorearlos o pegar decoración como hojas o flores secas o figurillas.
Pulir madera y cuero con cera de abeja
Una actividad que también trabaja mucho la paciencia y la habilidad y fuerza de las manos es pulir madera. Puedes pulir objetos de madera que tengáis por casa como cucharones, boles, cuencos, juguetes de madera o muebles…

Es una actividad que se hace en las escuelas Waldorf como trabajo manual y de cuidado de la madera y aprendizaje. Es muy calmante y les gusta mucho.
Puedes comprar la pasta para pulir madera, la cera de abeja es muy dura para usarla directamente, o puedes hacer tu tu propia pasta de madera que es un tipo de bálsamo en el que se mezcla cera de abeja y algún aceite.
Ingredientes:
- Cera pura de abeja rallada o en trocitos (50 g)
- Aceite vegetal natural (100 ml) — puedes usar:
- Aceite de linaza crudo (mejor opción para madera, penetra y protege)
- Aceite de oliva (más fácil de conseguir, más suave)
- Aceite de jojoba o nuez (si prefieres algo más neutro y no comedogénico). (Si la haces con aceite de oliva, almendras o jojoba la podrás tener en el baño como bálsamo para los labios y pequeños escemas. )
Relación recomendada:
Una proporción típica es 1 parte de cera : 2 partes de aceite, pero puedes ajustar según qué tan blanda o firme quieras la pasta.
Al baño maría derrite la cera y añade el aceite, mezcla y una vez mezclado para a una latita o tarro de cristal. Deja enfriar.
Con un trapo de algodón coge un poco de la pasta y extiende por el objeto de madera, frota y pule hasta que se haya absorbido.
En mi tienda suelo tener cera de abeja ecológica y regenerativa de José Andres un apicultor de la Sierra de María, en el norte de Almería que la comercializa como Bio-Los Velez. Solo la vendo con algún otro pedido mas grande o como regalo con la Rueda de la Tierra.
Hasta el 26 de octubre voy a regalar media lámina de cera cortada en 4 trozos para poder hacer 4 velas con sus respectivas mechas con la Rueda de la Tierra, así tendrás un material rico para llebnar alguna tarde de octubre y preparar tus velas para Samaín. Consigue tu Rueda de la Tierra aquí.
Si quisieras añadir mas cera aquí.
0 comentarios