Esta semana seguimos con la celebración de otra santa que nos lleva a las celebraciones y leyendas ancestrales del solsticio: Santa Lucia, de diosa a santa y a bruja.

Santa Lucía es celebrada en muchos pueblos de mi zona, la noche del 12 de diciembre la gente se junta en los barrios y hace luminarias (fogatas enormes). Por esto, además de por su relación con los ciclos de la luz, la tengo más cariño.

Muy popular en los países del norte, sobre todo Suecia y Finlandia, Santa Lucia es claramente otra de las celebraciones de la vuelta de la luz, esta vez con una mujer que porta velas en su corona y bizcochos en sus manos como protagonista.

Se sabe que hasta la reforma del calendario georgiano (final de la edad media), Santa Lucía era celebrada el día del solsticio de invierno, esto nos da aún más pistas de su importancia en la vuelta de la luz. Con el cambio del calendario su celebración pasó al 13 de diciembre.

Refranes todavía conocidos en español nos recuerdan esto:

Santa Lucía, el más corto de los días.

Santa Lucía, la más larga noche y el más corto día.

Día de Santa Lucía, mengua la noche y crece el día.

De diosas a brujas y santas

Pos eso quiero indagar un poco más en su relación con diosas del invierno de las leyendas de la vieja Europa, porque la hay. El legendario de la vieja Europa es amplio, con diosas ancestrales que después pasaron a a leyendas invernales. Mujeres/diosas concedían deseos, otras traían regalos, otras traían regalos en trineo o tormentas y nevadas copiosas (Frau Holle por ejemplo nos llega). Con la cristianización casi todas fueron convertidas en brujas.

Vamos a descubrir un poco más sobre estas diosas del invierno ancestral europeo: Lucia oscura, Lussiferda, la Befana, Frau Holle, Madre Nieve, Perchta, Holda, Bertha… y de como ocurrió su transformación a santa o brujas.

Te recomiendo que leas el cuento de Frau Holle o Madre Nieve en español. Una aventura de magia en un pozo por el que solo las virtuosas salen triunfantes y que nos regala la bella imagen de una muchacha sacudiendo la almohada de plumas para que nieve sobre la Tierra 💙.

Mucho de lo que incluyo en este post viene de los posts que escribí el año pasado pero como creo que tienen mucha miga, he decidido compartirlos de nuevo de regalo como segundo post de la semana. La Navidad nos regala tantos mitos, símbolos, leyendas…

La Rueda

Antes de empezar con el contenido, hago un inciso y te recuerdo que si el lado comercial o religioso de la Navidad no te transmite nada y quieres descubrirla desde su conexión con la naturaleza, el librito de celebración de la Rueda puede ser para ti.

Comparte en familia las celebraciones pulsando con la naturaleza en un año (o medio) de celebraciones de la luz y la oscuridad con la Rueda aquí. (Envío de los paganzines hasta el 17 para que te llegue a tiempo para el soslticio de invierno).

Santa Lucía y la vuelta de la luz

Como digo más arriba el día de Santa Lucia era el 21 con el solsticio de invierno. Fue durante la reforma de calendario georgiano que se cambio la fecha. Esto fue porque para adaptar un calendario a otro (el georgiano es mucho más exacto) aquel año perdieron unos 10 días. De ahí que Santa Lucia pasase a celebrarse el día 13 de diciembre.

Santa Lucía se representa con una corona de velas encendidas y trayendo unos bizcochos en sus manos.

Hasta ahora nada muy nuevo, es una celebración muy popular por el norte y nos trae esas imágenes de muchachas rubias bellas con túnicas blancas y cinturones rojos que salen en procesión siguiendo a Santa Lucia que lleva velas en su cabeza.

La celebración de Santa Lucia empezó con la llegada del cristianismo al norte de Europa, la celebración de esta diosa se convirtió en la celebración de una santa martirizada durante el siglo IV en Siracusa: Santa Lucía, cuyo nombre tiene el mismo valor «luciferino» que Lussi (vamos a investigar sobre esto).

La Lucía oscura

Pero lo que menos gente sabe es que hay una leyenda de la Lucía oscura. Esta mujer vuela por el cielo (en trineo normalmente) y trae a los niños dulces manzanas y castañas en la misma noche de Santa Lucia (que ya sabíamos que originalmente era el solsticio de invierno).

A esta Lucia oscura se la conoce como Lutzelfrau, Lussiferda o Lussibrud.

Santa Lucía (Lussibrud – La novia de Lucía) El Día de Santa Lucía se celebra en Escandinavia e Italia el 13 de diciembre y honra a Santa Lucía Siracusa, pero probablemente alguna vez fue una celebración de la antigua diosa del sol nórdica Sol o Sunna. (…) En Suecia, una antigua creencia era que la noche de Santa Lucía era Lussinatta o Lussi Night, que era una bruja fea que cabalgaba por el cielo nocturno con su aterradora horda de seguidores llamada Lussiferda.”

Esta figura de Lussiferda fue demonizada y se dice que cabalgaba con la cacería salvaje que era una procesión de demonios que acechaban a las gentes en las noches oscuras del solsticio de la Europa medieval. Algo así como la Santa Compaña pero en mi opinión más demoníaca.

El nombre Lucifer, que relacionamos con el demonio, viene de aquí y etimológicamente significa: “Portador de la luz”. Relacionado con el planeta Venus que después pasó a ser el angel caido.

Vemos como una cara de la figura de esta mujer del invierno o del solsticio se cristianizó como santa (de ahí viene la idea de Santa Lucía, se le dio la cualidad de la luz) y en cambio su cara oscura se transformó en una bruja malvada.

De diosas a “brujas” del invierno

Por otra parte, hay mas leyendas de diosas ancestrales del invierno. El cristianismo después las calificó como brujas. Podemos aceptarlas como brujas pero sabiendo que estas brujas no son necesariamente malas sino sabias y normalmente viejas representando el invierno. Así sobrevivieron en las historias del folclore rural europeo.

La Befana

La Befana en Italia es una de las más conocidas. La leyenda de la Befana (que viene de epifanía) también fue cristianizada y se incluye en la historia de los Reyes Magos y la epifanía.

Pero el origen de la Befana está en las sociedades agrarias de la vieja Europa y en estas mujeres diosas, viejas y sabias, representando el invierno (ya sabes que en las edades de la mujer la vejesz es el invierno) que traían regalos a los niños.

Todavía hoy La Befana sobrevive, sobre todo desde que se la incluyó en la historia de los Reyes Magos y los niños italianos ponen sus zapatos para que esta viejita del invierno les traiga los regalos.

Frau Holle o la Madre Nieve

Esta leyenda es de mis favoritas y ha llegado a nuestros días ya que fue recopilada por los Hermanos Grimm. Se dice que Frau Holle es muy posible que fuera una diosa importante en el panteón germánico y que de ella venga Santa Lucia.

Frau Holle (con sus variantes regionales Holla, Holda, Perchta, Berchta, Berta o Bertha) era en sus inicios una figura legendaria femenina de origen precristiano que sobrevivió en la creencia popular hasta bien entrado el siglo XIX.

Mujer sacudiento una almohada de plumas por la ventana

Frau Holle es una antigua leyenda europea que hunde sus raíces en los ritos vinculados a Yule, el solsticio de invierno.
”La noche del 24 de diciembre en Alemania, Austria y Suiza es Holda la que, en su carroza voladora, reparte dicha y regalos a quienes merecen recibirlos.”

La Madre Nieve es un ente mágico que vive en el fondo de un pozo (bajada al inframundo) en un mundo nevado y concede deseos siempre y cuando le lleves sus ofrendas y te portes bien.

En el cuento, una muchacha hilando se pincha, sangra y su huso cae dentro del pozo (primera sangre relacionado con la marquía y los ritos de paso). Ella debe bajar a recuperarlo y en este viaje al fondo del pozo se encuentra con Frau Holle, quien la pone a prueba (rito de paso superado, ahora es ya una mujer). Saliendo airosa de la prueba le concede bendiciones.

Es un clásico bellísimo como manda sacudir su cama de plumas y así producir las nevadas o las lluvias en los sitios donde tiene que nevar y llover en invierno.

“Cuando la Spillaholle sacude su cama, nieva”.

Si quieres leer mi interpretación del cuento al completo aquí.

Si quieres investigar más sobre esta figura del solsticio, Frau Holle, aquí sobre su transformación. Y aquí sobre el cuento y sus significado profundo del cuento que nos ha llegado.

Celebrando Santa Lucia en familia

En la península a Santa Lucia se la celebra con grandes fogatas. Ya hemos visto como esta tradición llama al despertar de la tierra y la vuelta de la luz.

Por el norte de Europa se hacen procesiones con velas y muchachas con túnicas blancas, si puedes visitar alguna no dejes de hacerlo.

En casa si no tienes la oportunidad de salir a hacer fogatas, enciende una vela, haz un bizcocho y saca el cuento de la Madre Nieve que puedes descargar e imprimir aquí y disfrutar de toda su simbología y aprendizaje.

En resumen

Vemos que muchas de las historias de la antigua Europa se entremezclan y se transforman haciendo una amalgama de historias conectadas y mezcladas que el cristianismo acabó o cristianizando o demonizando.

Hay que entender que la parte que nos llega a nuestros tiempos de estas historias está profundamente transformada y hay que mirar muy al fondo para ver los símbolos y conectarlas. Quizás así vayamos descubriendo un poco más sobre todas las caras de esta Gran Diosa Madre y otras diosas relacionadas.

Lo que si que parece claro es que muchas de las leyendas del solsticio eran mujeres, brujas o diosas que traían regalos, bendiciones o maldiciones (según). Con el tiempo estas leyendas fueron muriendo o transformándose y apareció, ya en una sociedad patriarcal, la figura de Santa Klauss.

Para descubrir más a fondo y vivir en familia la Navidad con sabor ancestral, gira con la Rueda aquí.

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¿Conocías estas leyendas de Santa Lucía? ¿Se celebra en la zona donde vives?

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